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Apagón

Hay sombras chinescas en medio de la noche,
el resplandor de la vela que sugiere tu forma.
Silencio, mucho silencio.
Tú y yo, nadie más; nada más.
Vacio, aburrimiento, soledad de a dos.
Me miras, me tocas, me invitas a probarnos.
Lo hacemos, nos probamos, nos sentimos, nos divertimos

Las sombras ahora son solo una,
un dibujo de algo que no puedo ver,
algo que no quiero ver porque solo reparo en ti.
Pero en algún momento pierdo mi atención,
y me dedico a sentir, y ahí me sientes.
Bailamos por mucho tiempo la danza del amor,
casi me duermo a tus brazos,
pero volví a pensar en ti.
La vela se apagó por falta de oxígeno,
yo me apagué por sobra de amor,
la noche pasó y la luz volvió.

                                                                                       
                                               Manuela Fleitas

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Safe Creative #0811111505342

Capricho de amor

Se encontraron en Paris, así lo habían pactado mucho tiempo atrás, y ese día por fin había llegado, eligieron ese lugar como capricho de amor luego de haber charlado varias noches sobre esa atracción que les generaba tanta historia, el perfume, el vino y las uniones de amor eternas que en Paris sucedían cuando dos almas decidían encontrarse allí.

Los días previos al encuentro fueron de mucho nerviosismo, las manos de el temblaban empapadas en sudor y sin nada de apetito cenaba recuerdos generados desde que la conocía a ella. El recordaba bien ese día, tenía ocho años y algunos día mas, y paralelamente ese fue el  día que ella nació, el sin saber nada del amor sintió un hormigueo por la espalda que cambiaría su vida por siempre. Fue desde ese momento, que la buscaría todos los días, la imaginaría y soñaría hasta sentir que era una parte más de él.

Mientras tanto, ella también recordaba a su amor, con su memoria frágil recorría las hojas de aquel diario que de tantos sentimientos, parecía tener vida propia y que a veces lloraba y otras veces reía. Y en el pasaje de las hojas, releía aquel sentimiento que nació con ella, el de que alguien la protegía mágicamente a la distancia, ese sentimiento de cuentos fantásticos donde a veces era un ángel protector, otras un caballero valiente, y en ella era ese desconocido que necesitaba conocer.
Los dos en un enredo de sentimientos y pasiones volaban rumbo al destino, ese destino que luego de varios años no querían evadir más; ansiosos y partiendo de destinos diferentes y lejanos volaban y volaban más allá del avión sus mentes estaban entrenadas a soñar e imaginar.
El encuentro sería en un Restaurant parisino ubicado en el segundo piso de la Torre Eiffel, el “
Jules Verne” ella se vestiría con un largo vestido azul, y el llamaría la atención de ella con un ardiente tulipán naranja en la solapa.

Los minutos pasaban eternos, y cada uno preparaba su corazón para la noche, ella se miraba en el espejo la sonrisa, debía lucir perfecta, acomodaba el escote del vestido una y otra vez sin quedar conforme, pero por fin decidió salir, con toda la belleza del amor y su perfume encantador, a encontrarlo. El temblaba, no podía controlarlo, su corazón parecía escaparse de su cuerpo, el intentaba retenerlo con sus manos para poder colocar el tulipán firmemente y que con tantos movimientos no corriera el riesgo de que se escapase, pero no sería posible calmarse hasta no verla, mirarla atentamente, hacer realidad el sueño predilecto de sus noches, el debía verla, no quería dormir una noche más con ese vacío dentro.

La hora pactada sería las once de la noche, y él como buen caballero iría un poco antes, no quería que ella esperara, así que busco la mejor mesa, tomó la carta, y vio una y otra vez que cena acompañaría mejor la ocasión, decidiéndose por sushi, pensando que no habría mejor combinación en el mundo que esa, la mujer más bella y sushi.
A las once en punto, lo empañados vidrios del restaurant se desempañaron, la temperatura aumentó cuatro grados, y la brisa con aroma francesa le golpeó el rostro. Se quedarían mirando varios minutos, el resto dejaría de existir, y el corazón de el volvería a latir lentamente, muy lentamente.

Ella dio la primera señal sonriendo, y el respondería con un beso y toda la merecida cortesía. Hablaron por horas, de todo, no quedó prácticamente que preguntar, pero lo que más recuerdan de a charla fue lo que preguntó ella: - ¿dónde estabas? A lo que él había respondido: -  Buscándote, amor, buscándote.

El momento más anhelado ya era parte de la memoria de cada uno, ahora dispuestos a seguir irían escribiendo la historia juntos.
Caminaron lentamente, pausadamente, cada adoquín de París, y entre calle y calle un beso sellaba el pacto. El la tomaba de la cintura, ella lo agarraba de las mejillas, narices con narices se miraban, se encantaban y luego culminaban mezclando sus lenguas en un beso infinito.
Aunque ellos no tenían noción del tiempo juntos, el tiempo seguía pasando, y el sol iluminaría Paris, así que él la invitó a dormir, ella le dijo que por esta noche iría a su habitación en el hotel, que tenían mucho tiempo por vivir juntos y el acompañando su decisión la llevó en un taxi y la dejó. Luego de dejarla, el estaba seguro de que los impactantes ojos de ella habían mostrado o dejado ver. Un sí eterno se había escapado de la mirada, y él no perdería la oportunidad, a la mujer soñada en su vida, así que con un francés pobre, le pidió al chofer que lo llevase a la mejor joyería parisina; así fue que en Cartier compró el anillo más hermoso con el que le pediría matrimonio y juraría amor eterno.

Por la tarde la llamó, ya no podía estar un minuto más sin ella, y con la alegría de su amada por la llamada, fueron juntos a pasear por la rivera del Sena, y allí mismo sin esperar más, sacó el anillo del bolsillo y propuso con las más hermosas palabras estar juntos para siempre.
Ella no contestó, solo se limitó a besarlo deliciosamente, y luego tomándolo de las manos, le preguntó si a él le gustaría quedarse a vivir en París, por siempre.

El sueño se convertía en realidad, y esas almas que pasaron buscándose una vida, se encontrarían por fin, para ser una sola, el amor hasta ese día era invisible, pero ahora sería una colosal obra de arte en construcción, día a día agregarían un color, una característica única, sentimientos y mucho deseo, cuerpos humanos, marcos de oro, y avergonzarían en París a los mejores cuadros en los museos…
Ellos hoy en día son arte viva.

 

Manuela FleitasSafe Creative #0811111505359

Aasiyah

Aasiyah

Era una noche templada de primavera y todo parecía normal, la calma dominaba el clima y el silencio esperaba algún acontecimiento diferente. Así fue que, esa noche nació Aasiyah, una diminuta beba con ojos del mismo color que la tierra. Sus padres decidieron llamarla así, dado que su nombre significaba Reina de poderosa dinastía, ellos querían de alguna manera estampar sus deseos y anunciar la permanencia de la familia en el trono.

Aasiyah desde pequeña fue especial, y criada en un palacio repleto de lujos, donde los deseos de la niña eran cumplidos a demanda, crecía, y llenaba su tiempo con las cosas que le gustaba hacer, ninguna preocupación la ocupaba, ella se dedicaba a danzar en el salón y transformar el piso en suaves nubes. Bailaba como ninguna otra niña, y cada vez que lo hacia quienes tenían acceso, se acercaban a contemplarla. Sin notarlo continuaba bailando, y cada paso elevaba su espíritu a sensaciones indescriptibles.

Poco a poco la hermosa niña se transformó en una deliciosa jovencita, que abusaba de los lujos y no encontraba calmar su apetito de disfrute, no conocía los límites, y todo lo que deseaba debía ser cumplido.

Cuando era joven, Aasiyah fue presionada por sus padres, ella debía tener un príncipe y dejar los lujos para tomar las responsabilidades que el trono le obligaba; pero Aasiyah, estaba segura de que no quería vivir cumpliendo obligaciones, ella quería las cosas a su semejanza y gusto, así que tras negarse a casarse en exclusividad con el propuesto príncipe Dawûd, decidió crear el reino de sus sueños. Y así fue que en la oscuridad de la noche, apuñalo a sus padres, mandó enterrarlos y se apoderó del palacio para no dejar de ser ella misma, ni por una sola noche.

En el reinado, el sol salió como de costumbre y la sangre se limpió silenciosamente, Aasiyah asumiría el trono anunciando la desaparición inexplicable de los reyes. En poco tiempo, el casamiento conveniente con Dawûd sería un hecho ya que la política no era de su agrado. Pocos meses después de la desaparición forzada de sus padres, la boda se realizó; flores en mano y un largo tul color rosa vistieron su cuerpo dejando entre ver la belleza más íntima de la ahora reina.

El pueblo no asistió a la boda, pero sí hizo eco de ella, y en los tumultos se rumoreaba el asesinato de los reyes, que pasado el tiempo quedaría impune y olvidado.

La reina no ejercía el poder, era él rey experto en esa área, y ella que no podía calmar su codicia por placer, lo utilizaba como desahogo carnal. La pareja nunca llegó a conocerse demasiado, pero cada uno necesitaba del otro. Dawûd precisaba del cargo, Aasiyah del cuerpo real. Todas las noches, la bella joven provocaba a su marido, con sensuales prendas y bebidas afrodisíacas, el no se resistía, siempre se dejaba llevar, y luego sentía que su vida estaba completa.
El vivía las dos cosas que más apreciaba, el poder y el deseo. Ella, no vivía su mejor momento, ya que siempre estaba insatisfecha, y buscando más y más placer.

Así fue que Dawûd queriendo hacer feliz a su esposa, armó un harén, poco a poco y sin que ella supiese, fue escogiendo hombres de todas partes, lo asesoraba su hermana y con buen gusto fueron completándolo. El harén estaba conformado por hombres de todas las formas; morochos, rubios, corpulentos, altos y un sinfín más. Y clasificados en categorías fueron colmando todo el salón central del palacio. Las velas, las lagunas espejadas, las pipas de opio y las sedas formaban el decorado, y con guardias de confianza, el lugar supremo del palacio estaba seguro.

Una noche, el rey decidió entregarle el regalo, y cuando Aasiyah lo buscó para hacer el amor, el, vendó sus ojos y la llevó lentamente hacia el salón central. Llegaron; le quito la venda y simplemente le dijo:- esto es para ti.

Aasiyah sorprendida no tenía palabras. Entró sin timidez y se acercó al grupo de los bellos. Dawûd se fue, y ella se entregó rápidamente al placer. Deleitándose entre cuerpos masculinos, pasó días y noches sin poder salir de allí.

Su sueño ahora era realidad, y en su vida hueca de emociones, un “si mi señora” lo completaba todo.

 

Manuela FleitasSafe Creative #0811111505380

Juventud y pliegues

Algunos hechos mágicos y varias palabras de amor, eran lo único que necesitaban para descubrir de repente, que la vida era una delicia. No importaba para nada en qué momento esos hechos y aquellas palabras habían ocurrido. Solo les importaba que desde ese momento, los colores de las cosas lucían diferentes.

Aquellos días de rutinaria rutina, esos días de solitarios momentos ya no serían iguales porque algo había cambiado. Sedientos en la soledad, buscaban zacearla, calmarla por un tiempo, o mejor  aún para toda la vida. Cuando se encontraron, ejercitaron en olvidar el ritmo del reloj y mientras que perdían el tiempo, el desvelo por la curiosidad hacia que ellos se fuesen conociendo mas.

Ella miraba lentamente su piel, esa piel tirante y decorada con brillo de la poderosa juventud. El observaba los pliegues, y en cada uno de ellos leía la memoria de una mujer, y con ella algún que otro hombre amado. Y mientras se descubrían y sin ningún temor, los días, que no eran eternos de tiempo pero si infinitos de belleza, fueron transcurriendo.

Y un día, llegó el momento que sin molestarse en pensar en la edad, quedaron atrapados entre velas de colores y guitarras españolas, se desvistieron lentamente y juntos alcanzaron una sensación suprema.

 

Manuela FleitasSafe Creative #0811111505403

Esta vez me dormí

Esta vez me dormí,
tal vez por cansancio
o por simple delirio a soñar.

Cuando me dormí,
tus caricias escribieron poemas
y los poemas mojaron la cama.

Mientras me dormí,
navegué en mis sueños
y no pude navegar en ti.

Sencillamente me dormí,
me perdí la noche estrellada
y la suavidad de tu almohada.

Hoy no conseguiré dormir,
cumpliré palabras y fantasías
y nuestra noche hará eternidad.

 

Manuela FleitasSafe Creative #0811111505427

De regreso...

De regreso…

He aparecido otra vez, y dado que me han preguntado si me sucedía algo o me había tragado la tierra. Les cuento, no me sucedió nada, o por lo menos nada malo, solo aproveché este calor en el medio del invierno para ventilarme.
Dicen que si sucede algo malo todo el mundo se entera enseguida, y es cierto, y si sucede algo bueno hay que utilizar todos los medios para que alguien se entere… no haré la crónica de mis tres días de ausencia… solo les contaré que la familia se ha agrandado, y ahora Preto un perro labrador negro forma parte de los Descoueyte – Fleitas.
Así que aquí estamos en familia junto a los tres niños, dos perros, dos tortugas, un hámster…
Aprovecho para dejarles un regalo...
ahh e iré visitando las entradas de a poco dado que veo que ninguno perdió el tiempo!!!
 
 
 

  

Segunda función trasnoche

Segunda función trasnoche

Era una noche de sábado, hacía tres meses que no salía a dar un paseo nocturno, ese sábado las tareas me habían permitido un poco de soltura en el día así que le propuse salir a mi marido.

En el medio del invierno ese sábado era uno excepcional, mucho calor, y una humedad que pegoteaba todo. Recuerdo como si fuese hoy aquel día; salimos a pasear en el auto, ropa liviana, música divertida y una sonrisa en la cara, comenzamos la noche con una cena romántica y cálida junto al río, bebimos y charlamos hasta que nos dio ganas de caminar. Contemplando la luna, charlando de la vida dirigiéndonos sin rumbo.

Pero el calor agobiaba, así que luego de un rato subimos al auto a buscar nuevas diversiones, ahí fue que surgió la idea de ir al cine, algo poco natural, nada original, pero cómodo y con aire acondicionado.

Ya en la sala, hicimos la cola, sacamos las entradas, compramos el pop unas cervezas y otra vez la cola para entrar en la sala, no sé porque, pero la fila era interminable, quizás muchos buscaban el aire acondicionado del cine, o quizás muchos fanáticos de Woody Allen ansiaban ver el estreno de Match Point.

La cola de espera duraba ya más de 20 minutos, y mis recursos de distracción se iban agotando, creo que justo en ese momento me detuve en la persona que estaña frente de mí, ese chico de chaleco sintético rojo, con gorro, lentes negros y una postura rara. Lo miré una y otra vez, hasta que notó mi mirada, ágilmente miré hacia atrás como para disimular. Luego continué observándolo, su pierna izquierda temblaba. Pasado treinta minutos la fila comenzó a avanzar, el se quitó los lentes, y su cara me pareció aún más extraña; miré a mi marido y levanté mi cejas, en un gesto que manifestaba mi curiosidad.

Entramos, nos ubicamos como de costumbre en el medio de la sala, repartimos las cervezas,  el pop, y esperamos a que en la pantalla grande algo sucediera.

La espera ya se sentía interminable y mientras observaba la gente que entraba, volví a ver a este muchacho, nuevamente frente de mi, el se sentó en el asiento delante y no se quitó su chaleco.

Sinceramente no me pasaba a menudo notar a alguien con apariencia rara y actitud sospechosa, y sería por eso que aunque quería, no podía dejar de mirarlo. Imaginaba un sinfín de historias en la vida de este personaje al que ya lo llamaba en mi mente como el hombre de rojo. Intentaba imaginar su cuarto, lo veía en soledad, sentía que era obsesivo, depresivo, cerrado y misterioso.

El tiempo transcurría, y mi interés hacia él aumentaba, nada perturbaba mi imaginación, hasta que la ficción de mi mente fue superada por la realidad.

En el momento que comenzaban los avances, el hombre de rojo, se paró, saco un arma y comenzó a disparar, en ese momento recuerdo haber tomado a mi marido del brazo y que en  segundos nos encontrábamos en el piso, los gritos y las balas aturdían, la sangre caía en cascada por las butacas, la muerte se sentía cerca.

No sé quien fue el que lo detuvo, solo notamos que se detuvieron las balas y al pararnos dos hombres lo tenían reducido en el piso, el pánico seguía y a medida que las luces se encendían los que aún estábamos, auxiliábamos a los heridos y nos enfrentábamos a los muertos. La policía llegaba, las ambulancias y la prensa; la tragedia de ese día se convertía en portada de diarios, en número de asesinados, mientras que se desgarraban los corazones de las víctimas.

El hombre de rojo fue a prisión, pero se suicido unas horas después, no se supo nada de él, ni siquiera su nombre. En los días posteriores a la masacre, hablé con varias personas sobre el tema, recordamos a los muertos y poco a poco superamos ese día.

Pero lo que nunca pude contar fue que desde esa día y cada vez que voy al cine, veo en la fila, delante de mí, al hombre de rojo, observando el programa de películas.

Temo que un día vuela a entrar y esa vez no pueda contar el final.

Manuela FleitasSafe Creative #0811111505441

Como te esperaba!

by manuela 073


Un día como hoy pero hace 3 años por mi vida pasaban cosas diferentes, mi cuerpo cargaba muy alegre con un peso extra.
Era el día programado para que naciera Sophie, y dado que su cuerpito pesaba 4 kilos, casi seguro que sería una cesárea.
A las 11 de la mañana tenía que estar ingresando a maternidad, pero como me tomé las cosas con la mayor calma posible y disfrutando cada momento en realidad a las 11 me estaba bañando.
Sonó el teléfono y era El ginecólogo, Ariel (un genio) diciendo que me estaba esperando. De ahí en más me apresuré un poquito más.
Tranquilos (Michel y yo) salimos rumbo a la internación, en secreto, queríamos vivir el momento solos.
Ya en el hospital me preguntaron si quería intentar un parto, yo dije que si, y ahí estuve sufriendo hasta las 8 de la noche que acepte la cesárea a gritos.
Creo que debo ser de las pocas personas que defiende tanto la cesárea, pero la verdad que la viví genial, anestesia local, mi marido de un lado, el anestesista del otro (haciendo chistes) el ginecólogo y su equipo médico. Realmente estaba cómoda, tranquila, y en determinado momento me dicen: ahora vamos a presionar hasta que salga la gordita… y… enseguida el llanto más fuerte que había oído, y me la acercaron y me miraba fijamente, toda redondita y rosadita (fue muy fuerte).
La neonatóloga estaba sorprendida y entre los médicos comentaban la fuerza de la niña! Y su tamaño!
Ese día fue un día que no tengo palabras para describir tal cual como lo viví, tampoco de los días siguientes, ella es lo mejor que me pasó y recordando días y momentos de estos últimos 3 años me emociono.
Cuando Sophie nació no sabía cómo ser madre, es que solo se aprende en la marcha, recuerdo que los primeros días algunas personas me hacían sentir menos madre por no haber sufrido un parto natural, hoy menos sensible me da gracia porque si eso te definiera de mejor madre todo sería más sencillo ¿no?
Quería compartir este día con ustedes.
Le dedico un video a Sophie (muy bueno, y espero que no lo censuren), y pongo otro que le hice hace un tiempo (con poema incluido).
Besos,
Manuela

PD: Gorda: tomaste teta hasta el año y medio, espero que con este video no te de ganas de retomar!!!

  

 

  

Posiciona Contra

Recuerdan esta iniciativa que muchos blogs amigos se sumaron:


Posiciona Contra La Anorexia!
http://www.teoriza.com/posiciona-contra-la-anorexia

 

Iniciativa para luchar activamente contra el fomento de la anorexia en Internet. Necesitamos la ayuda de bloggers y webmasters para crear entre todos miles de artículos motivadores que ayuden a salir de la anorexia. El objetivo es posicionar en los principales buscadores para arrebatar y expulsar de las primeras posiciones a las páginas sin escrúpulos que fomentan la práctica de esta enfermedad.

 

En su momento cuando se me invitó a participar, no dudé e hice mi aporte,
la siguiente entrada fue lo que escribí:
http://fleitas.spaces.live.com/blog/cns!FA2DC9E126B1AE29!5597.entry

En cuestión de horas mi espacio subía en estadísticas de visitas, provenientes de búsquedas en google con las siguientes palabras, vomitar, adelgazar, pastillas, vomitar bien, vomitar sin dolor, adelgazar…. Etc, etc.
Me he contactado con algunos blogueros que publicaron sobre el tema, dado que esto me tiene preocupada.
Pero hoy pensando un poco que hacer para ayudar a “combatir” este tema… ufff quedé impresionada.
He visto algunas cosas que me dejaron muda, a medida que pueda les enviare un mail con los sitios (algunos) o me lo pidan en un comentario, por supuesto que los sitios no los puedo poner aquí (sería fomentar).
Invito a participar en esta iniciativa, ya sea escribiendo o fomentandola.
Gracias,
Manuela

Ciudadano Ilustre del MERCOSUR - Eduardo Galeano

EDUARDO GALEANO
Primer ciudadano ilustre del MERCOSUR

Tras la firma de los cancilleres de los países integrantes del MERCOSUR, el pasado 30 de junio, se homenajeo en el día de hoy al Sr. Eduardo Galeano en un acto emotivo donde se lo declara ciudadano ilustre, el primer ciudadano ilustre del MERCOSUR.
Tuve el honor de participar de este acto, de este homenaje a un luchador a través de las palabras, este escritor uruguayo que ha marcado fuertemente sus ideales, vidas enteras, que no tiene miedo a decir o escribir lo que piensa.
Los que me conocen saben lo que significa el en mi vida, lo admiro y no pude evitar que se me cayera un lagrimón el día de hoy.
El emotivo homenaje se extendió un poco más de lo planeado y con la presencia de escritores, artistas, políticos, lectores y un sinfín de admiradores que de pie lo aplaudieron.
Eduardo Galeano se emocionó, y compartió su premio, su homenaje, con quien dice que es, la mejor palabra dicha: “José Gervasio Artigas”.
Fuera de programa hablo el electo presidente de Paraguay el Sr. Fernando Lugo otorgándole palabras de elogio y reconocimiento.
En este día donde un premio reconoce una lucha, que no tiene fronteras ni límites, donde un integrador mundial, es reconocido en esta integración difícil que intenta América latina, me vuelvo a poner de pie y aplaudirlo.
A todos lo que aún no han leído algo de su obra los invito, no se puede definir su género, Galeano es, un poeta, historiador, pensador, idealista y un gran ser humano.

Me gustaría contar más de el, pero es interminable su vida, quien guste conocer y antes de comprar alguno de sus libros, solo tiene que poner su nombre en Google, o en youtube, para empezar a entender el mundo.

He intentado escoger algún artículo, crónica o video para adjuntar a esta entrada, me fue difícil elegir, pero aquí esta, una inspiración a seguir luchando:
El derecho a Soñar

 

Capitulo 5 – Adaptados

Adaptados

Los días pasaban, y los amores y engaños continuaban, la vida seguía tomando caminos no planeados. El intento de aprender a vivir con las situaciones dadas era la única solución para calmar las lágrimas.

Juana en el hotel, acompañada únicamente por el silencio, extrañado tanto a sus hijos que ya casi ni pensaba en Gabriel. Intentaba armar de nuevo una familia, pero sin trabajo, era difícil, así que mientras buscaba un labor,  imaginaba como sería todo cuando estuviese con sus hijos nuevamente.

Carlos poco a poco se recuperaba de la tristeza mezclada con odio, disfrutaba de los niños como nunca antes lo había hecho. Cuidaba de ellos con mucha dedicación, trabajaba menos en la empresa, y notaba que compartiendo con los pequeños su día, el dolor casi ni se sentía.

Gabriel extrañaba la presencia de Juana, pero podía vivir sin ella, quizás y estaba acostumbrado a ser soltero; o quizás la continua oferta de mujeres para acompañarlo distraía su atención.

Los pequeños confundidos ocupaban su tiempo en actividades, se acostumbraban a un papá que hacia las tareas que normalmente hacía su mamá. Se sentían contentos entre tanto dolor, siempre querían mas tiempo con su papá, pero este no se lo podía dar, ahora parecía que sí. A ellos les gustaba esta nueva familia, puede ser por la necesidad de acercarse a Carlos, o por la necesidad de alejarse de Juana, los niños suelen acostumbrarse mas rápido a los cambios, y disfrutar de las cosas nuevas.
A su madre la veían los fines de semana, Juana estaba con poco tiempo a causa de la búsqueda de trabajo, y así viéndose poco se disfrutaban más, aunque sentían muy rara la situación de visitarla de vez en cuando, era lo que querían hacer, la trataban con cierta distancia, sentían que a ellos también los había engañado.

Carlos contaba con el apoyo de sus amigos, de la familia, de los compañeros de trabajo. Todos les daban fuerza para seguir, y por respeto a quien alguna vez fue su mujer, no permitió que se hablara mal de ella, ni se opinara, ni se juzgara. A pesar de todo era la madre de sus hijos, Carlos quería que ella estuviese lo mejor posible y aún quería protegerla.

Juana quedó completamente sola, los pocos amigos fueron tragados por la tierra, la familia la condenó, los que quedaron cerca la guiaron por un camino de rencor, marcándole los defectos de Carlos, y ella quizás por el aburrimiento se dejó llevar y la imagen de lo que alguna vez fue su amor, en boca de ella no era nada objetiva.

Con el tiempo, poco a poco todos se fueron acostumbrando, el espacio continúo su curso. Juana entre semana extrañaba mucho a sus niños, las tareas, las preguntas, y todo lo que era ser madre, ellos no quisieron vivir con su madre. La nueva cama de Juana era de dos plazas, pero solo se ocupaba una. Su nueva casa carecía de historias, y los portarretratos lucían imágenes del pasado, de la otra vida. En el sótano tenía una enorme bodega, por allí ella encontraba el desahogo en los momentos de angustia.

Carlos recuperado, compartía su vida con una mujer, pero la mantenía en el papel de amiga, se acompañaban mutuamente respetando una barrera ficticia, su corazón quedó marcado y nunca más se expondría al amor.

Gabriel siguió haciendo lo mismo, enamorando mujeres, disfrutando del deseo, y sin ningún compromiso.

La vida que llevamos puede cambiar en cualquier momento, ya sea por el destino, la casualidad, o nuestras propias acciones y decisiones. No se puede estar preparado, ni tampoco pronosticar que va suceder en el futuro; no se puede aspirar a que no hayan heridos, a que no nos juzguen, ni a escribir el final.

Quizás la vida solo pasa como una ola gigante, y en el intento de surfearla no caemos varias veces.

El ser humano necesita relacionarse con otros de su especie, mientras lo hace, cambia continuamente la manera de hacerlo, quizás se nos pase la vida entera intentando aprender a vivir.

Manuela FleitasSafe Creative #0811111505458