| Manuela's profileManuela FleitasPhotosBlogLists | Help |
RECUERDOS (Final)Para leer el capítulo anterior, pinchar AQUÍ.
– Recuerdos – (FINAL)
No tuvo muchas opciones, le dio las monedas necesarias y le regaló un jazmín blanco que del ramo escogió; y allí surgió la primera sonrisa, primero sonrió Fabián por la picardía del niño y luego acompañó ella por la picardía del hombre. Ese minúsculo gesto mágicamente había borrado la tristeza y sin saberlo conscientemente tenían por primera vez tras de la operación, el primer buen recuerdo propio, el primero desde que llevaban esta peculiar conjunción de memorias propias y cuerpos ajenos. Pero el dolor de Alejandro en esos momentos era tan profundo que aquel gesto le hizo sentirse completamente sucio. Hacia escasos minutos que el recuerdo de sus muertes, la de Celia y la suya propia, le habían caído como un caldero de aceite hirviendo en el corazón y en la memoria. Y ahora, se sentía totalmente fuera de lugar sonriéndole y regalándole flores a aquella desconocida en aquel lugar sagrado, en aquel rincón del parque dónde él, muchos años atrás, había besado por primera vez a Celia. Tras un momento, su sonrisa se torció en un gesto doloroso e intentando ser lo más amable posible, se disculpó de aquella mujer que lo había consolado sin ningún tipo de preguntas ni interrogantes. Comenzó a llover de forma suave, mientras se marchaba, se giró por un momento para ver por última vez a aquella mujer. Las primeras gotas de lluvia y la oscuridad que comenzaba a enseñorearse del lugar, no le permitieron ver las lágrimas que corrían por sus mejillas. El se paró un instante, algo en su interior le decía que no debía marcharse, un sexto sentido le marcaba en esos momentos que su nuevo lugar en la vida era aquella mujer, pero no… él no debía estar allí, no se merecía estar allí, él no había pedido eso, él había decidido morir con Celia y nadie tenía el derecho de darle una segunda oportunidad. Lentamente, reemprendió su camino, y arrastrando los pies, se dirigió hacia la playa. Celia lo miró alejarse, su corazón y su mente hervían en esos momentos por motivos que no podía comprender. Cuando lo abrazó para consolarlo sintió por un momento que amaba a aquel hombre. Fue algo muy extraño para ella, su olor, sus gestos, su llanto… era como volver a abrazar a Alejandro de nuevo. Y se sorprendió cuando tras una primera sonrisa, a él le cambió completamente el rostro y se marchó, dejándola allí totalmente confusa en aquel banco. Aquel banco en el que había sentido sus labios por primera vez. Comenzó a llover, él desapareció bajo la oscuridad de la arboleda y ella, lloró y gritó todo lo que pudo lamentándose de lo que le estaba sucediendo. Decidió que no podía seguir así, que no quería esa segunda oportunidad que no había pedido. Se secó las lágrimas y con decisión, siguió los pasos de Alejandro hasta la playa. La suave lluvia se convirtió poco a poco en tormenta. Alejandro la miró sin decir nada cuando ella se sentó a su lado, justo al borde de las olas, que poco a poco comenzaban a comerse la playa. Los dos sabían que tenían motivos para estar allí, y ninguno quiso romper esa intimidad. Simplemente se acompañaron en ese momento, dos desconocidos con unas mismas necesidades. Celia se acurrucó junto a Alejandro, él pasó su brazo protector sobre sus hombros… Y el mar… decidió su destino de nuevo.
Para leer el FINAL FELIZ en el blog de Sinuhé, pinchar AQUÍ. Comments (38)
TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://fleitas.spaces.live.com/blog/cns!FA2DC9E126B1AE29!8795.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|